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Artículo 01 octubre 2026

Cómo evitar la retirada de un producto cosmético

Cada día, una nueva retirada de producto. O al menos esa es la sensación que se tiene al leer la prensa especializada del sector de la belleza o al revisar las alertas por correo electrónico de las autoridades de seguridad de distintos países. Los protectores solares han estado especialmente en el punto de mira últimamente. Medik8 retiró hace poco en Australia cinco lotes de tres protectores solares SPF50+, porque los productos podrían no ofrecer el nivel de protección prometido, según la Therapeutic Goods Administration (TGA), la autoridad sanitaria australiana.

Este año, Bondi Sands ha tenido que hacer frente a problemas de separación: la Office for Product Safety and Standards del Reino Unido publicó un aviso de retirada para los productos Zinc Mineral Sunscreen SPF50+ Body Lotion y Face Lotion de la marca. La autoridad explicó que «el producto presenta un riesgo para la salud porque algunos lotes han mostrado signos de separación y una textura irregular. Si los ingredientes no están bien mezclados, el factor de protección SPF puede variar y exponer a los consumidores al riesgo de quemaduras solares».

Por su parte, la crema contorno de ojos mineral The One For Your Eyes Mineral Eye Cream SPF 50 de Hello Sunday fue objeto de una retirada voluntaria en el Reino Unido, ya que podría no ofrecer todo el nivel de protección indicado. Hello Sunday anunció la decisión en su sitio web.

Pero los fabricantes de protectores solares no son los únicos actores de la cosmética y el cuidado personal que han sufrido la vergüenza, y el coste, de una retirada. El año pasado, Neutrogena retiró voluntariamente sus toallitas desmaquillantes Makeup Remover Ultra-Soft Cleansing Towelettes en cuatro estados de EE. UU. por una posible contaminación bacteriana. La retirada se produjo tras una investigación interna en la que algunos artículos dieron positivo en Pluralibacter gergoviae, una bacteria resistente a los conservantes que se usan habitualmente en cosmética. Una posible contaminación bacteriana también llevó a la filial mexicana de Henkel a retirar voluntariamente en EE. UU. 1068 unidades del champú Tec Italy Shampoo Totale, ya que el producto podía estar contaminado con Klebsiella oxytoca, una bacteria que puede causar infecciones en las personas.

Otros casos muestran lo importante que es seguir de cerca los requisitos normativos de cada mercado. En diciembre, en el Reino Unido, se retiró el Proline Felt Tip Eyeliner de Wet n Wild, marca del grupo Markwins Beauty Brands, tras detectarse una no conformidad durante un control normativo del producto. Según el aviso de retirada, el producto presentaba un «riesgo químico grave»: contenía un 11,5 % del pigmento colorante Carbon Black (nano). Esta concentración supera el máximo permitido en los productos cosméticos (10 %), por lo que el producto no cumplía los requisitos del Reglamento (CE) n.º 1223/2009, conocido como «Reglamento de Cosméticos».

Incluso las marcas de Rihanna han tropezado. Las fragancias Kiss, RiRi y Rogue de la cantante y empresaria, vendidas en las tiendas Savers Health and Beauty, contenían butylphenyl methylpropional (BMHCA/lilial) y/o hydroxyisohexyl 3-cyclohexene carboxaldehyde. Ambas sustancias están prohibidas en los productos cosméticos por el Reglamento (CE) n.º 1223/2009.

Las marcas deben lanzar nuevas formulaciones cada vez más rápido, las cadenas de suministro globales son complejas y la normativa cambia constantemente: para evitar retiradas, los fabricantes de cosméticos tienen que mantenerse alerta. Un software de gestión del ciclo de vida del producto (PLM, Product Lifecycle Management) centraliza, organiza y hace un seguimiento de todas las etapas del ciclo de vida de un producto. El PLM permite comparar ingredientes cosméticos, gestionar materias primas alternativas y realizar simulaciones de costes. También permite comprobar que las materias primas seleccionadas cumplen las restricciones normativas y medioambientales del proyecto, para que su sistema conservante sea lo más sólido posible.

Durante la fase de formulación, hay que responder al briefing de marketing y, al mismo tiempo, cumplir las restricciones normativas. Coptis Lab PLM simplifica el trabajo de los formuladores gracias a su base de datos y a sus funciones de automatización: gestiona las sustancias prohibidas y emite alertas normativas para comprobar si la fórmula propuesta cumple la normativa de los mercados de destino. Coptis Reg, una base de datos normativa lanzada recientemente como complemento de Coptis Lab PLM, ofrece datos regulatorios de un centenar de países y más de 15 000 sustancias. Así se reduce el riesgo de error y se evita un traspié normativo como el de Wet n Wild.

En el control de calidad, el software PLM registra y documenta cada prueba, lo que garantiza una trazabilidad completa. Las alertas en tiempo real permiten aplicar correcciones inmediatas y hacen más fluido el proceso de aprobación. Las soluciones PLM también permiten crear calendarios de planificación de pruebas.

Por supuesto, incluso con las medidas más estrictas, las retiradas siguen siendo una realidad para la mayoría de las empresas. En esos casos, la transparencia y la comunicación son sus mejores aliadas. Si anuncia de forma proactiva sus retiradas voluntarias en los espacios que frecuentan los consumidores, como su sitio web o Instagram, llegará al mayor número posible de personas afectadas. Esto limita los daños y restablece la confianza. Una mejor coordinación y comunicación entre los departamentos que participan en el desarrollo del producto también contribuye a ello. El software PLM favorece la colaboración en tiempo real entre los equipos de formulación, calidad, asuntos regulatorios y marketing. Reunidos en una plataforma común, todos acceden a información actualizada y pueden seguir el avance de los proyectos.

Algunas empresas incluso han logrado convertir una retirada en una ventaja. Cuando Loli, una marca de belleza ética, detectó una sedimentación visible en una muestra de referencia conservada por control de calidad de una de sus aguas micelares, decidió retirar el producto porque no cumplía sus estándares de calidad. La marca superó ese momento decisivo poniéndose en contacto con cada cliente y reembolsándole la compra, y convirtió la retirada en una experiencia que reforzó la fidelidad de su clientela.

Los expertos en retiradas señalan que no siempre se pueden evitar. Lo que define a una marca no es si sufre una retirada, sino la eficacia con la que la gestiona. Las empresas preparadas y transparentes tienen más posibilidades de proteger la seguridad de los consumidores y su reputación.

El rigor durante todo el desarrollo del producto, una buena comunicación entre equipos y una cultura de transparencia reducen el riesgo de retirada. Si aun así se produce, le dan las herramientas para limitar los daños o incluso darle la vuelta a la situación. Y Coptis Lab PLM puede ayudarle.

Coptis acompaña a los profesionales de la industria cosmética desde hace más de 25 años. Para descubrir lo que nuestro software PLM puede aportar a su empresa, póngase en contacto con el equipo de Coptis y solicite una demo.

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